Música para jugar (y soñar) [Rev. Planetario]

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Música para jugar (y soñar) [Rev. Planetario]

Valsecitos, tangos, mambos y candombes; ritmos del Río de La Plata, latinoamericanos y de Europa; canciones disparatadas, y otras que son pura poesía. Divertida, amorosa y nada convencional. Así es la propuesta (musical) de la dupla creativa que conforman Karina Antonelli y Osvaldo Belmonte; un talentoso equipo de dos, y muchos más, que este año celebran diez años de historia presentando su tercer disco: “Mueve quete mueve”.

“Lalá es una canción.
Es una orquesta.
Es jugar.
Es poesía, es un disco.
Es música en vivo.
Lalá pone el acento en la música.”

Así autodefinen su propuesta musical, “para chicos y grandes”, Karina Antonelli y Osvaldo Belmonte en su página de Internet.

Karina es actriz y cantante. Osvaldo es músico, pianista, arreglador y compositor. Papás de Antonio, vecinos del porteño barrio de Parque Chas, son los creadores de ese universo artístico, lúdico, musical y encantado que se llama Lalá, que nació en el año 2006 y que, diez años después, incluye dos muy exitosos discos/espectáculos, shows en teatros, en escuelas y en escenarios al aire libre de gran parte del país, participaciones en los ciclos del canal Pakapaka, nominaciones, premios, y un tercer disco muy próximo a presentarse.

¿En qué momento -cómo y por qué- las formaciones artísticas de ambos confluyeron en lo que hoy es Lalá?

Karina: Hace más de diez años, incluso antes de conocer a Osvaldo, yo estaba en una búsqueda del repertorio propio, tenía unas canciones que me habían marcado en la infancia y que las quería hacer pero no tenía conciencia de estar pensando por ello en un espectáculo o algo parecido para niños. Sin embargo, si tengo que buscar un origen, creo que la cosa empezó así: recuperando esas canciones. Al tiempo lo conocí a Osvaldo y comenzó la historia de nuestra pareja y la búsqueda de un hijo, con el nacimiento de nuestra familia nació el proyecto artístico. Por eso en el arte del primer disco hay montones de nombres rondando por ahí, posibles nombres para nuestro futuro hijo que fue, finalmente, Antonio. Hoy Lalá cumple diez años de historia y nuestro niño tiene ya siete.

Osvaldo: Hacia el 2006 yo estaba trabajando con un percusionista uruguayo genial, Pablo Fernández, que también andaba con muchas ganas de cantar y entonces comenzamos a reunirnos los tres. Así se armó el primer espectáculo, porque primero fue el show y luego el disco. Ese primer trabajo fue muy rioplatense. Pablo sabía mucho de todo ese universo musical que era algo que nos gustaba también a Karina y a mí. Fue una época en la que nos divertíamos mucho pero no teníamos aún bien definido que ese sería un trabajo para toda la familia. A las canciones que Karina quería cantar se sumaron otras que propuse yo y las que trajo Pablo, luego llegaron los personajes de Karina como “la Tana”, los gags, y ya con la dirección de Marcelo Subiotto se armó el espectáculo. El disco lo grabamos después y ¡nos llevó solo una semana! Fue como llevar la obra, de la sala de teatro al estudio. Se dio todo con mucha frescura.

Karina: Esa época inicial fue muy linda. Con esa formación de trío fuimos familia. Tocamos mucho juntos.

Osvaldo: Estrenamos en Puerta Roja, un teatro de Palermo, luego vinieron las presentaciones con el MOMUSI (Movimiento de Música para Niños) y más tarde llegaron los festivales. Se fue dando todo sin pensar estrictamente si era para chicos o para grandes… Nuestro trabajo, los discos, no son material con un encasillamiento claro para la batea, en todo caso lo que une toda la propuesta es el lugar del juego, un juego no exclusivamente infantil sino un juego que comparten los más grandes también.

Karina: Lalá es música para compartir. Todos. En familia.

Cinco años después de Lalá canciones volvimos a escucharlos, y a verlos, hacer esas divertidísimas canciones de Pepe Iglesias, aunque con otra formación. ¿Qué sucedió en ese tiempo y cómo llegaron a la formación orquestal de Lalá y el toque toque?

Karina: Pasó que nació Antonio. Y también que Pablo dejó de tocar. Tuvimos hasta un invierno tomado por la Gripe A. Pero nosotros queríamos más Lalá. Hicimos algunas presentaciones en formación dúo y, entre lo uno y lo otro, un amigo me cuenta que había encontrado un disco, otro disco, de Pepe Iglesias. Ahí me encontré con “El viento”, “Esmeralda ráscame la espalda”, “Cada cual con su cada cuala” y le dije a Osvaldo: “¡Hagamos algo con este material por favor!” Y a él se le ocurrió que eso había que hacerlo con orquesta.

Osvaldo: Es que el material de Pepe había sido grabado en los años ‘50, cuando se grababa con orquesta… Fue toda una movida la que iniciamos entonces, no tanto para grabar el disco, sino cuando tuvimos que salir a tocar en vivo.

Karina: Con ese disco, independiente, como todas nuestras producciones, llegamos a estar nominados a los Premios Gardel.

Osvaldo: Fue hermoso todo lo que pasó, pero ahora estamos ansiosos por ver cómo nos va con este, el tercer disco: Mueve quete mueve.

¡Hablemos entonces de este tercer trabajo! ¿Es el motivo, la excusa, para celebrar el ‘cumplediez’?

Karina: Es un disco que habla del moverse como modo de vivir: moverse en la búsqueda de lo propio, no quedarse a esperar que los otros nos digan qué somos o lo que queremos.

Osvaldo: Tiene temas de Pepe, por supuesto, aunque esta vez están muy adaptados, musicalmente; hay canciones propias, de Karina; y cuenta con dos participaciones muy especiales: Lidia Borda nos acompaña en un vals precioso y Bárbara Togander canta una canción en francés, estilo jazz gitano, muy linda. Es un disco en el que hemos trabajando un largo tiempo. Yo hice las bases primero con los músicos, luego probamos algunas cosas, incluso con público, y fuimos reversionando. La producción musical es bastante orquestal, hay un cuarteto de cuerdas, chelo y violín incluidos, con los que contamos gracias a musicazos que se sumaron a esta nueva aventura, que también hicieron coros y que se animaron hasta al cuarteto.

Karina: Es un disco con montones de ritmos, con canciones reversionadas, con formas distintas del cantar, del decir; un disco con, incluso, canciones sobre la ausencia, porque los niños también viven pérdidas y eso también es parte de la vida y, por lo mismo, tiene su música.

¿Cómo es, para vos Karina, el proceso de escribir canciones? ¿Dónde, en qué momento, surgen las ideas, los motivos, para dar vida a una letra?

Karina: A veces hay situaciones, emociones, que son disparadores, y entonces escribís una frase, una oración. La canción se va armando. Los motivos pueden ser muy distintos. En este disco, por ejemplo, hay una canción dedicada a mis orígenes, a mis abuelos de Salto, Uruguay, una canción que nació un poco a partir de las noticias que nos llegan sobre los refugiados en Europa y de la historia de nuestro propio continente, de esta Latinoamérica que siempre ha sido una tierra de brazos abiertos.

¿Y cómo es, Osvaldo, pensar en el proceso del estudio al vivo?

Osvaldo: Es otro proceso de escritura, otra parte del crear, pero es parte de lo que nos gusta hacer. Con Lalá y el toque toque, por ejemplo, el espectáculo apareció incluso luego de empezar a girar. Fue uno para el estreno, para la temporada en sala, y otro para las giras que hicimos junto a Pakapaka por distintas ciudades del país. Porque el vivo va transformando las canciones y porque el trabajar con orquesta en escena, lo que no es muy habitual, menos aún en espectáculos para la familia, implica todo un trabajo especial con el sonido.

¿Cómo resuelven, en el vivo y en los discos, esa relación entre el juego y la poesía, aun cuando lo que hacen no está estrictamente pensado para chicos?

Karina: Lalá es el disparate de “Esmeralda…” y el juego que hicimos con Julio Calvo para “Yo vi un león” y también es esa cosa como suspendida en el aire de “La bailarina”. En nosotros, se trate de diversión, de humor, de poesía, todo es muy intenso. Y es así porque de esa manera somos nosotros: gente capaz de divertirse mucho y con necesidad de elevarse también de la cotidianidad. Y la música nos da esa posibilidad: de transportarnos, de poder ser otros, de cambiar el humor, de no estar siempre igual. Nosotros somos muy de mirar el contexto, dónde estamos, con quiénes estamos. Si el escenario es una escuela llena de chicos con mucha excitación no vamos a empezar con “La bailarina”, sino que buscamos ir entrando. Distinto es si se trata de una sala de teatro y de un público que, tal vez, ya conoce nuestra obra con sus matices.

Osvaldo: Todo se percibe en la previa y eso nos define cómo será el show. Tratamos de escuchar antes de salir a escena, y siempre en la vida. Porque se trata de eso: de escucharnos. Si uno se aturde, pierde la noción.

Karina: La propuesta sonora está muy desvalorizada. Demasiado reggaeton quizás, no lo sé. Aunque está bien que eso exista, pero está igualmente bien que existan otras cosas y que todos podamos conocer y escuchar esas otras cosas. Porque a escuchar también se aprende.

 


 

PLANETA LALÁ
Lalá son Karina Antonelli y Osvaldo Belmonte.

Actriz, cantante y docente, Karina nació en la ciudad de Buenos Aires y se formó, en teatro, con Cristina Moreira, Rubén Szuchmacher y Ricardo Bartis; y musicalmente con, entre otros maestros, María del Carmen Aguilar. Integrante de elencos que pusieron el cuerpo a puestas dramáticas en el Teatro San Martín, en el Cervantes, en el Coliseo y en salas del circuito independiente, como cantante trabajó en grabaciones para discos, publicidades y locuciones. Es docente de técnica vocal y realizó la preparación vocal de varias obras de teatro y musicales.

Osvaldo nació en Balcarce, provincia de Buenos Aires, es pianista, arreglador y compositor. Estudió, entre otros, con los maestros Ángela Vitale, Jorge Navarro, Juan Carlos Cirigliano y Sebastián Piana. Junto al grupo Siglotreinta editó ocho discos y realizó varias giras europeas. Junto al contrabajista Guido Martínez y el baterista Diego Alejandro grabó los discos Hoy (2005) y Milonga libre (2010). En 2008 formó un dúo de bandolim y piano junto a Mintcho Garrammone, sobre un repertorio de choros y milongas. Compuso música para cine y televisión. Como arreglador ha participado en grabaciones y conciertos acompañando a destacados intérpretes. Y desempeña, además, una amplia labor de enseñanza de piano y armonía en su propio estudio y en el exterior.

Lalá nació en el año 2006 en formación de trío integrada por Karina, en voz, Osvaldo, al piano, en acordeón y voz, y el percusionista Pablo Fernández. Formación que, bajo la dirección de Marcelo Subiotto, estrenó el espectáculoLalá canciones, nombre del que sería el primer disco del grupo. En 2011 llevaron a escena Lalá y el toque toque, un espectáculo surgido para presentar, ¡con orquesta en vivo!, su segundo disco. En 2015, junto a los titiriteros Julia Sigliano y Manu Mansilla crearon Titiritoque, un espectáculo musicoanimado. A una década de su nacimiento, Lalá celebra el camino transitado con una nueva propuesta musical donde lo popular y lo clásico vuelven a convivir en armonía y la música invita a viajar: Mueve quete mueve se presentará durante la temporada 2016.

Más info: www.lalacanciones.com.ar / Facebook: LaLá y el Toque Toque / YouTube: LALÁ Karina Antonelli-Osvaldo Belmonte